Ciclo Chocolat XCIX: Una crítica personal de película: “El Rey León” (Jon Favreau, 2019)

Hoy les traigo, y promociono a la par, un nuevo estreno de cartelera. Parece ser que la Disney vuelve pisando fuerte con sus novedosas y modernas adaptaciones de los clásicos infantiles de animación de origen. Para mi gusto, lo está haciendo de fábula. El próximo mes de noviembre se cumple un cuarto de siglo desde el estreno en las salas españolas de la película de animación “El Rey León”, dirigida por Rob Minkoff y Roger Allers. Nada más y nada menos que casi veinticinco años después nos topamos en cartelera con un Simba de carne, hueso y pelaje, y ha merecido la pena la espera y el riesgo.

Confieso que tengo muy buenos recuerdos de aquel estreno de antaño. Recuerdo que me quedé atónita, siendo una niña, de la crueldad de la que hace gala su sinopsis. Cierto es que todos los trabajos de la Disney tienen su elemento trágico, la ausencia o muerte de algún ser querido muy próximo pero, en esta ocasión, el asesinato entre hermanos de sangre, supone, sin duda, una realidad tan antigua como lo acontecido con Caín y Abel en la Biblia. No tiene cabida ni precedentes en la trayectoria de la Disney.

Recordemos que “El rey león” fue la primera película animada de la casa Disney que contó con una historia original, en oposición a las anteriores producciones del estudio, que consistían en adaptaciones de obras que ya existían. Se tuvieron presentes en la trama rasgos de los personajes bíblicos Josué y Moisés, así como de “Hamlet” de William Shakespeare.

Esta nueva y elaborada versión cinematográfica mantiene la esencia de la película original, conservando las canciones, el hilo, los momentos importantes, los personajes y los valores auténticos que se defendían. Existen pequeños detalles, más cómicos que aparecían en la versión de 1994 y que se echan en falta, pero no cubren la sensación general que transmite este trabajo, que personalmente, resulta de lo más positiva. En cuanto a los personajes, qué sería de la película sin los míticos Timón y Pumba. Son únicos, y concentran en ellos el toque cómico de la película, como también ocurría en la película original. Son dos personajes auténticos. Admirables. Entrañables. Grandes.

Valores como la lealtad, el respeto, la humildad, la amistad, la responsabilidad, la preocupación por lo ajeno, la idea de que todos estamos unidos y nuestras acciones repercuten siempre en los demás y en lo demás… todo ello se contrapone con el concepto “hakuna matata”, que también se muestra y que, en determinados momentos de la vida, es preciso recurrir a él, viviendo, dejando vivir, y siendo feliz sin complicarse con aquello que no se puede remediar. Ambos puntos de vida quedan patentes y ambos son recurrentes en pro de nuestro bienestar respecto a nuestras vidas. Lo social frente a lo individual toma sentido, y ambas facetas existenciales son fundamentales.

Frente a todos esos valores básicos para una vida plena, aparecen elementos negativos, nocivos para uno mismo y para los demás. Todos ellos se concentran en un solo personaje que es el tito Scar, un león que no fue primogénito y que, por tanto, no heredó el trono, como su hermano Mufasa. Este león, que simula a la oveja negra de la familia, es caracterizado con aspecto físico deteriorado y con una inteligencia sutil e irónica. Vive al margen, sin normas ni protocolos, de manera individualista y liderando el lado oscuro de la sabana. Manifiesta egoísmo, ambición y pura envidia… sentimientos tan insanos y elevados que rozan una maldad perversa en la que tiene cabida asesinar a su propio hermano culpabilizando de ello a su sobrino. No ha habido en la historia de la Disney ser más despreciable y ruin que él. Sin embargo, como siempre, en el cine, la ficción es adorable y el bien siempre, siempre, siempre, vence al mal, aunque para ello se hayan perdido cosas muy valiosas por el camino. La justicia existe, sin excepción.

Respecto a la música, Hans Zimmer vuelve a ser el compositor de la magnífica banda sonora y las canciones de Elton John y Tim Rice vuelven a hacer acto de presencia, y se agradece profundamente. Por otra parte, el tema “Spirit” aparece en la película como novedad y complemento, y es interpretada por el personaje de la cantante Beyoncé (ganadora de veintitrés premios Grammy), Nala.

No voy a detenerme demasiado en obviedades. La trama es de lo más machista en muchos aspectos y quedaría por ser actualizada; sin embargo, quien se haya informado sobre la vida de los leones como especie animal, sabrá cuáles son las funciones de un león y cuáles las de las leonas, qué número de leones hay en una manada y qué número de leonas… Solo es necesario ver un documental de La 2 para comprobar que los leones son una de las especies animales más machistas que existen, y por ello, porque comprendo que, en la película, transmitan una imagen ajustada de la realidad de estos bonitos animales pertenecientes a la familia de los félidos, lo dejará estar, sin echar más leña al fuego.

Por último, y no menos importante, expresar lo admirable que resulta ver una película de animación digital, una realidad posible que nos sitúa en el siglo XXI y que nos demuestra el gran avance tecnológico, cada vez más perfeccionado. Toda una preciosa labor que, a la vista está, nos obsequia con un trabajo a la altura de las expectativas. No voy a decir que sea mejor o peor que su antecesora. En 1994, disfruté de “El Rey León” como niña que era; en 2019, he disfrutado de “El Rey León” como una niña. El “grave” rugido de Simba ha despertado en mí maravillosos recuerdos y sensaciones de infancia, y con mis ojos de adulta tengo el orgullo de haber sentido con intensidad de principio a fin. He vivido los 118 minutos de película al máximo porque lo vale, sin más.

No deseo demorar más mis conclusiones numéricas así que me dispongo a calificar este trabajo de animación digital con un merecido y meditado 7,9/10. Se lo recomiendo a todo el mundo, a grandes y a pequeños. Tiene mucho que aportar en el mundo actual respecto a humanidad, respeto y tolerancia, sobre todo, en este momento de la historia en que se respira tanto rencor y desprecio hacia las monarquías. Un león tenía el deber de ser rey porque así le era estipulado; el otro, soñaba con serlo. Solo tienen que comparar cómo queda la sabana con el reinado de uno y con el “reinado” del otro. Da para reflexionar sobre qué prioridades tiene una sociedad y por qué prioriza una forma de gobierno por encima de otra. Esperemos que la decisión y la opción sea concluida por el raciocinio y la prudencia, y no por sentimientos como los de Scar. ¡Vayan a ver “El Rey León” (2019)! ¡Muy, muy recomendable! 😉

Muchísimas gracias por su atención y lectura. Hasta próximamente…

#GMGdB##DelamanodelSéptimoArte

*****

Anuncios
Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVIII: Una crítica personal de película: “Aladdin” (Guy Ritchie, 2019)

¡Muy buenas, estimados lectores y seguidores de este humilde blog de cine! Me presento ante ustedes con un nuevo estreno, llegado a las salas de cine españolas hace un par de días. Se trata de una adaptación de “Aladino”una de las historias más conocidas en la cultura oriental y que abarca “Las mil y una noches”. Sepan que no pertenece esta a la colección árabe de origen, sino que fue incluida en el siglo XVIII por el orientalista y arqueólogo francés Antoine Galland, primer traductor europeo de la obra al completo. Por otra parte, ya contábamos con una adaptación cinematográfica de animación creada por la factoría Disney en 1992.

El director, productor y guionista inglés Guy Ritchie (“Snatch: cerdos y diamantes” “Sherlock Holmes” y “Juego de sombras”, “Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur”…),  ha sido el responsable de este curioso trabajo personificado y aun cuando no es un género ni frecuente ni habitual, más bien ausente en su trayectoria cinematográfica, ha sabido hacerlo, no sin ofrecer, por su puesto, ese estilo inconfundible suyo. Este trabajo ha supuesto la oportunidad perfecta para crear un compendio dinámico, vital y con humor. Desde luego, ha sido para mí una gozada disfrutar al son de esos 128 minutos de película. Me sentí y me siento encantada.

2

La presencia, el protagonismo y el carisma abrumador del actor estadounidense Will Smith (“Independence Day”, “Dos policías rebeldes I y II”, “Men in black”, “Siete almas”, “Enemigo público”, “Hitch: especialista en ligues”, “Focus”…) ha producido un efecto en este trabajo, que es innegable que sin él se hubiera logrado, por lo que la elección de actor para encarnar al Genio de la lámpara ha sido soberbia y sublime desde mi personal punto de vista. Absolutamente acertada. El resto del elenco actoral: Mena Massoud como Aladdin, Naomi Scott como la Princesa Jasmine y Marwan Kenzari como Jafar, se meten en la piel de personajes tan dispares que nos traen a la mente, sin remedio, el cuento tradicional que nos mostró la Disney en su momento, y lo hacen bastante bien, sin duda.

1

La trama respeta la esencia del argumento que conocemos pero, a la par, añade un cierto toque novedoso, que lejos de romper con lo importante, lo envuelve toda la historia en una constante de color, acción y vida, sin dejar de lado la gran banda sonora que mantiene los clásicos de la película Disney ya que si hubieran faltado, esa esencia respetada se habría visto afectada negativamente. No ha sido así por fortuna. Se han podido cantar aquellas letras que recordábamos de la infancia sin problema alguno, sin añoranza ni extrañeza. Los escenarios, los efectos especiales, el vestuario… pura belleza en su conjunto. El resultado ha sido un digno cuento de princesas con un gran cambio añadido, que se hace necesario en este siglo: dar protagonismo a la voz de la mujer… ofrecer a la princesa el lugar, la libertad y la justicia que todo ser humano posee y merece, y que a ella le correspondía, aun cuando se trata del mundo oriental y sus culturas distan tantísimo de las occidentales. Bravo por Guy Ritchie que ha añadido ese elemento fundamental para que “Aladdin” se transforme en un cuento de este siglo, por fin. La adaptación a los nuevos tiempos, a la evolución es muy de agradecer.

683257

Sin más palabras, no les sorprenderé, tras estos argumentos, si les digo que valoro muy positivamente esta película y que la califico, sin pudor alguno con un 8,75/10. Este estreno me ha generado gran satisfacción y el hecho de salir contenta de una sala no tiene precio. ¡He disfrutado de lo lindo! y espero que muchos más espectadores lo hagan también. Recomendable para todos los públicos.

Gracias por su atención, lectura y seguimiento, y hasta próximamente.

#GMGdB – #DelamanodelSéptimoArte

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVII: Una crítica personal de película: “Identidad borrada” (Joel Edgerton , 2018)

¡Otra vez aquí! En uno de mis lugares favoritos. En este espacio de visión, opinión y cine. En este espacio de expresión y libertad. Bendito sea hoy y siempre un sitio así… con amplitud de miras, perspectiva, mente abierta y respeto. Me adentro en este instante en la reflexión personal sobre este trabajo dirigido por el actor, director y guionista australiano Joel Edgerton (1974). Para empezar, ¿de qué va este estreno? Bueno, pues se trata de un drama familiar en el que la homosexualidad de un joven (Jared) de dieciocho años da origen a tomar ciertas soluciones en torno a la participación en programas de conversión promovidos por la Iglesia Baptista, en nombre de Dios, en los Estados Unidos de América. La trama está basada en hechos reales, concretamente en la novela autobiográfica de Garrard Conley. Sepan que el personaje con el que entra en conflicto el chico homosexual protagonista, es interpretado por el director de esta película: Joel Edgerton, como Victor Sykes. Naturalmente, el papel de los padres del chico, interpretados por Nicole Kidman y Russell Crowe, resulta fundamental. Cada progenitor tiene una manera distinta de afrontar el problema, si es que debiera serlo en pleno siglo XXI. Se vislumbra una familia en la que el hombre lleva la voz cantante, tomando todas y cada una de las decisiones. La madre y esposa asiente, hasta que por necesidad, sensatez y amor, debe intervenir y contrariar (puede que por primera vez en su vida) a su amado marido. Cierto es que ambas estrellas bordan sus respectivos papeles y me encanta que Russell Crowe intervenga en este reparto. Es uno de esos actores cuyos personajes tienen un marcado toque de terquedad… siempre es un hombre pero muy tozudo, y nadie mejor que él para realizar este trabajo. Este par actoral ofrece una calidad interpretativa que magnifica este estreno de cartelera. Por supuesto, el actor neoyorquino Lucas Hedges (“Moonrise Kingdom”, “Matar al mensajero”, “Lady Bird”, “Tres anuncios en las afueras”, Manchester frente al mar”), con veintidós años y una nominación al Óscar (a mejor actor de reparto), al Globo de Oro (a mejor actor de reparto) y a un BAFTA (a mejor actor de drama) por su participación en “Manchester frente al mar” (2016), no se queda atrás en su talento. Está claro cuál es, mostrándose natural, convincente y transmisor de todo ese maremagnum de confusión, arrepentimiento, culpa… para posteriormente, transformarse en quien es, y no en quien alguien pretende que sea. Su personaje suponía un reto y, por mi parte, pienso que ha pasado la prueba con nota.

El tema es tratado con la sensibilidad y la prudencia esperadas. No hay duda de que la trama es muy dura. El espectador asiste a un planteamiento muy oscuro de una realidad que viven muchas personas en el mundo, e independientemente de cuáles sean las creencias de cada cual, la respuesta hacia ciertas diferencias en un ser humano respecto a una mayoría se torna, en este caso, degradante y destructiva, y de alguna manera, avergüenza y genera rechazo el hecho de que esa respuesta sea aceptada y promovida por la Iglesia, sea esta la que sea. Parece mentira la de gigantescos errores y equivocaciones que se pueden llegar a cometer y, para más recochineo, en nombre de un Dios (fuera el que fuere), cuando todas esos brutales fallos, despropósitos, salvajadas, son responsabilidad de las personas, del hombre, en todos los casos, sin excepción.

“Identidad borrada” supone, para el espectador, una visión más amplia de una realidad humana que existe, aun cuando hay quienes prefieren ignorarla, o transformarla en algo que encaje dentro de los reducidos y limitados umbrales de normalidad de algunas mentes. Me pregunto qué es la Iglesia, qué pretende involucrándose, entrometiéndose en las libertades y maneras de vida de la gente. Se supone que lucha por la vida, que defiende el bienestar humano, la paz entre los hombres, inculca valores en los que se incluye el amor y el respeto por las personas que son diferentes… ¿en qué se han basado para ir a saco contra quienes difieren en su inclinación sexual? ¿acaso toda persona que no vaya a formar una bonita familia tradicional es pecadora? Me gustaría entender cómo en pleno siglo XXI se puede tolerar que alguien sea condenado a vivir de una manera que atenta contra su propio camino hacia la felicidad. Pecado, pecado, pecado… se les llena la boca con esta palabra. No concibo la palabra “pecado” en este momento de la historia del mundo. Sólo concibo la palabra “delito” y creo que ser homosexual no lo es. Lo es ser un violador, ser un pederasta, traficar con pornografía infantil. Eso sí es un pecado en términos religiosos y es un delito en términos de justicia. Qué duda cabe al respecto.

La película que hoy me ocupa está bien hilada, mantiene el interés de principio a fin, derrochando bienvenidas interpretaciones y, además, su banda sonora deleita al oído con buenos temas musicales como, por ejemplo, ‘See me fly’ (Michael Barbera), ‘Revelation’ (Troye Sivan & Jónsi), ‘Who are you thinking of?’ (Jónsi) o ‘Fine again’ (Seether). Fantásticas canciones con letras conmovedoras.

Sin más palabrería sentida por mi parte, califico este estreno de cartelera, “Identidad borrada”, con un merecido 7’2/10, por todo, por su reparto, por la manera de transmitir, porque el director se ha implicado tanto con la cámara como encarnando al diablo (si es que existe en realidad) dentro de su propio elenco, por la elección musical, y sobre todo, por ese final auténtico y justo… por esa inmensa sensación de bienestar que deja cuando salen los créditos finales. Felicidades, Sr. Edgerton. Bien hecho.

Muchísimas gracias a todos los fans y lectores, por su atención y seguimiento. Hasta próximamente. Ojalá que sea pronto la siguiente ocasión para volver a tomar conciencia en este espacio cinéfilo 😉

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVI: Una crítica personal de película: “Dumbo” (Tim Burton, 2019)

Muy buenas, damas y caballeros. Después de demasiado tiempo sin pasar por una sala de cine, regreso con un nuevo estreno de cartelera: “Dumbo”, estrenado el pasado viernes 29 de marzo en España. Se trata del remake del clásico homónimo de 1941 de la Disney, realizado, en esta ocasión, con personas y no con dibujos animados. Esta vez, el genial director californiano Tim Burton intenta deslumbrarnos con un reparto principal formado por Colin Farrell, Michael Keaton, Danny DeVito y Eva Green. Todos ellos ofrecen caché a este arriesgado proyecto, también producido por la Disney, en colaboración con Tim Burton Productions. 

Las comparaciones son siempre odiosas… Intentar buscar un parecido o similitud entre Dumbo de 1941 y Dumbo de 2019 resulta algo absurdo. Desde luego, únicamente podría decir que el personaje principal es el mismo, ese pequeño y encantador elefantito, pero evolucionado a simple vista, al haber sido generado por ordenador, como es habitual en el Séptimo Arte de este presente siglo. La temática… que ese elefantito posee una diferencia visible frente al resto de animales de su especie, y por qué no decirlo, un talento extra adherido a esa innegable diferencia, y que su voluntad mayor es la de estar con su madre, la Sra. Jumbo, pero esta, en su anhelo de proteger a su retoño, es marginada, dada por loca por quienes no empatizan con el mundo animal. Todo lo dicho es igual en ambas películas. Sin embargo, existe un factor que las distancia y es que, en el clásico de 1941, todos los personajes animales hablan entre ellos. La novedad en este estreno que nos ocupa es que sólo hablan las personas, acercándose más la trama, salvo evidentes elementos de fantasía, a la realidad.

El compositor, músico, cantautor y productor discográfico californiano, Danny Elfman, se ha hecho con la banda sonora de la película, ofreciendo la calidad esperada y manteniendo la esencia del clásico de Disney.

La ternura, el instinto maternal, esa cultura de protección hacia los animales, las injusticias y esos seres humanos cuya humanidad está en entredicho… todo eso, permanece en este trabajo. Sin embargo, la visión del Sr. Burton ha sido más reivindicativa, como es habitual en este siglo, rompiendo con lo que hace cincuenta años se consideraba normal. El director californiano se sale de su línea habitual de actuación con la cámara, ofreciendo en cada escena color, vistosidad, vida, y dejando de lado lo tétrico, lo oscuro, lo gótico, lo exagerado, lo absurdo… y con ello, se toma la licencia para mostrar un tema bastante polémico al mundo, ese que tanto se ha debatido, ese en el que se repudia, se rechaza de pleno la falta de libertad de los animales en zoos y circos. Para ello, se apoya en el típico perverso hombre de la Disney (villano), cuyo objetivo único es el éxito y el dinero, por encima de todo lo que concierne a los valores de verdad. A lo largo de la trama, Burton nos muestra el cambio que se podría producir si los zoos y los circos no existieran y los animales salvajes vivieran en auténtica libertad. Nos muestra, al final, un parque en el que las personas, disfrazadas y rozando el ridículo, realizan los espectáculos y actuaciones típicas de animales en su momento, cuando las personas estaban plenamente convencidas de que los animales estaban al servicio del hombre en todo momento, sin cuestionarse nada. El perro guía hace su función hacia su dueño invidente, el perro policía es entrenado para encontrar drogas o artefactos, la gallina pone huevos con los que el ser humano se alimenta y el toro es sacrificado (de una manera u otra) para dar carne que el ser humano, en su mayoría, consume. Cientos de ejemplos nos hacen ver que los animales están al servicio del hombre y eso no significa que exista necesariamente un maltrato ni mucho menos. Se respeta a los animales como se debe respetar a las personas, pero la vida humana está por encima de la vida animal, pese a quien le pese. Los animales poseen la misma libertad que un ser humano en base a nuestras necesidades ya sean alimenticias, de salud o laborales. ¿Acaso las ratas de laboratorio son animales completamente libres y llevan una vida plena y satisfactoria? No, y los seres humanos tampoco somos libres. La película genera una visión en el espectador de rechazo, de primeras, hacia el circo. Esa era la pretensión del director y ha conseguido transmitirla, otra cosa es que nos convenza a todos con esa ideología tan “made by Greenpeace”.

Mi opinión sobre la película es positiva porque está bien hecha, bien hilada, y con un ritmo adecuado, oportuna para niños y, en menor medida, para adultos. Me atrae que Burton haya innovado en su estilo. Sorprende y le ha quedado de perlas. Se ha metido en terrenos pantanosos, en los que sólo van a implicarse los adultos, pero alabo su valentía a la hora de exponer su visión. El Séptimo Arte es todo un medio de difusión de ideas y, por qué no, de manipulación, si las mentes están poco amuebladas. Confieso que me gustó más el clásico de Disney de 1941 pero reconozco que también era más infantiloide, y algo más novedoso en su momento que este estreno en la actualidad. La idea esencial ya no pilla de nuevas. Es lo que suele suceder con los remakes. Los valores transmitidos siguen siendo los mismos, sobre todo, destaca entre ellos, el respeto hacia las diferencias porque tras ellas se esconden otros talentos ocultos. En este trabajo, Dumbo es un elefante volador pero es que el personaje de Colin Farrell también posee una diferencia en su físico, y otros trabajadores del circo destacan por otro tipo de diferencias, y sin embargo, forman un gran equipo, que permanecen unidos respetándose y mostrándose afecto, unidos ante las injusticias externas. Desde luego, para la infancia, la película es rica en esos importantes e imprescindibles matices, fuertes, que necesitamos para vivir en una sociedad sana y pacífica.

Sin más, califico “Dumbo” (2019) con un merecido 6/10. Quizás he bajado un poco por esos momentos en los que un adulto se queda algo colgado porque falta algo más de argumento. Falta un poquito de chicha, por decirlo de una manera más coloquial. El espectador adulto espera algo más que lo ya conocido y la reivindicación personal del director.

Muchísimas gracias por su seguimiento y lectura. Hasta próximos estrenos…

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCV: Una crítica personal de película: “Green Book” (Peter Farrelly, 2018)

green_book-162451488-large.jpg

Hoy les presento una película de cartelera: “Green Book”. Fui a verla ayer al cine. Llevaba ciertas expectativas conmigo, más que en otras tantas ocasiones y ¿saben? Se mantuvieron. No fueron, de ningún modo, defraudadas, ni rebajadas. Lo esperaba pero la trama me sorprendió bastante, la manera de llevar una película que, a primera vista, parece simple, y en su trasfondo, no lo es en absoluto. Encierra un momento de la historia de los Estados Unidos bastante desafortunado e injusto. Esas creencias, esa dichosa mentalidad que desembocará, inevitablemente, a la extinción, en el futuro y para todo el mundo, golpean como un puño. Conceptos tan tratados hoy día como el racismo, la xenofobia y la homofobia se manifiestan en este trabajo de una manera sigilosa, discreta, sensible, pero, a la vez, hiriente, ofensiva, aterradora e inconcebible para el espectador evolucionado y humano.

La trama está basada en hechos reales… concretamente, se refiere a un fragmento existencial del curioso camino planetario de Donald Walbridge Shirley, más conocido como Don Shirley (1927-2013), pianista y compositor de jazz estadounidense.

Les muestro un trabajo del director, productor y guionista estadounidense Peter Farrelly, responsable de la dirección de comedias como “Dos tontos muy tontos”, “Algo pasa con Mary”, “Pegado a ti” y “Amor ciego”, entre otros títulos. El Sr. Farrelly ha logrado con “Green Book” el proyecto cinematográfico más ambicioso de su carrera, en el que el humor se manifiesta sobre temas de gran calibre social con un marcado talento y sensibilidad.

¿De qué va “Green Book”? Dos hombres de diferente raza, edad, y nivel socio cultural, recorren por motivos profesionales y económicos el Sur de los Estados Unidos en un momento en el que las personas de color son prejuzgadas, despreciadas y subestimadas… los “maravillosos” años 60. El viaje supone el conocimiento mutuo de dos hombres con caracteres y situaciones personales muy dispares pero que se adaptan, conviven, se respetan y llegan a convertirse en auténticos amigos. En ese enriquecedor y envolvente viaje, el espectador abre los ojos ante una realidad en la que ninguno hubiéramos querido estar nunca. Sin duda, “Green Book” es una película de grandes valores y de una gran motivación hacia lo importante de la vida y lo hermoso que es encontrar a gente que, de manera intuitiva, sabe cómo tratar, y sabe cómo agradecer y hacer sentir mejor a quien está sufriendo. En esta maravillosa película existe empatía a raudales.

Qué decir sobre los actores protagonistas… Viggo Mortensen hace el papel de su vida. Impresionante cómo encarna a su personaje Tony Lip Vallelonga, un rudo ítalo americano del Bronx. Me atrae su talento interpretativo pero también su personaje. Además, me maravilla la relación de pareja con la que nos ha obsequiado el director Farrelly. Digno de imitación en la actualidad. Digno de alabanza y admiración. Tony (Mortensen) y Dolores (Linda Cardellini) nos presentan un matrimonio real y bonito (porque es posible si hay amor de verdad). Ojalá que Viggo no sólo sea reconocido por la crítica por su imponente actuación sino que, esta noche, en la Gala de los Premios Óscar, se deje apartada una estatuilla dorada para él.

Su compañero de reparto Mahershala Ali, actor californiano que se pone en la piel del virtuoso pianista, lo borda también. Impresionante trabajo el de ambos actores, sin duda.

Supongo que saben que “Green Book” cuenta con cinco nominaciones a la estatuilla dorada para esta noche. Entre ellas, en las categorías a mejor película, mejor actor (Mortensen) y mejor actor de reparto (Ali). Esperemos que se haga notar el filme de Farrelly y brille aún más.

La banda sonora ha corrido a cuenta del joven Kris Bowers (1989), compositor y pianista estadounidense que ha compuesto partituras para cine y televisión. No está nada mal ese estilo variado adecuado en todo momento a la cultura musical, negra, con aromas a jazz propia de la década de los 60. La música es un factor fundamental para teletransportar al espectador a la época que toque desde la gran pantalla. Podemos disfrutar de grandes temazos de Aretha Franklin, Nat ‘King’ Cole, Frank Sinatra, Frankie Valli & The Four Seasons, Don Shirley y un largo etcétera.

Sin más dilación, una servidora califica el drama cómico sureño “Green Book” con un merecidísimo 8/10. No es para menos, desde luego.

Muchísimas gracias por su lectura y tiempo, y hasta próximas entradas.

Saludos cordiales.

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

green_book_illo

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCIV: Una crítica personal de película: “El regreso de Mary Poppins” (Rob Marshall, 2018)

004_m

¡Muy buenas! Hoy me enfrento, con cierta incomodidad, a criticar un estreno de cartelera del viernes pasado. Fui a ver el esperado remake del clásico de 1964 “Mary Poppins”… Ella, esa institutriz prácticamente perfecta en todo, ha pasado de ser interpretado por Julie Andrews, a serlo por Emily Blunt, ambas actrices, británicas. El director de la versión actual, el estadounidense Rob Marshall, responsable de trabajos como “Memorias de una Geisha” y “Chicago”, entre otros llamativos títulos, nos ha obsequiado con una película llena de efectos especiales, fantasía y… absurdo. ¡Sí! ¡absurdo! y dirán que el realismo no fue una característica identificativa de la versión primera… es cierto, pero es que el argumento roza el absurdo más enrevesado y rocambolesco que el espectador se pueda echar a la cara… y como esta cualidad no parecía ser suficiente, además, resulta lenta, resulta pobre… resulta somnífera. Miren que no me gusta hacer críticas de este tipo pero como quiero ser sincera, no me queda más remedio que mostrarles mi perspectiva más transparente. Jamás noto sueño ni bostezo en una sala de cine. Bueno, pues siempre se presenta una primera vez. Puedo comprender que esté dirigida a un público infantil e igual ahí está la clave. ¿Es una película dirigida, en exclusiva, a un público infantil? Porque llevo viendo ni se sabe las veces la primera versión, desde que era pequeña y esa primera versión tiene originalidad, tiene acción, sorpresa, humor… la versión que me ocupa está vacía y tiene momentos en los que no se sabe por qué acontece lo que acontece. La ficción y la fantasía suelen destripar la realidad pero mantienen una coherencia, un sentido, una dirección. “El regreso de Mary Poppins” carece de todo eso que hacía de su predecesora algo genial, ingenioso, llamativo y divertido en una línea de interés, y todo hilado. Esta película es incongruente incluso para un niño. Tiene que ser éste muy pequeño para que no se pregunte ciertas cosas.

Créanme si les digo que igual no habría que haber tentado a la suerte y, con ello, haber dejado el maravilloso clásico musical de animación de los 60 sin más, porque, en mi opinión, no precisaba de otra versión pero, habiéndola visto, ahora estoy más segura y convencida de que sobraba esta innecesaria decisión, y lo siento por todo el trabajo que ha conllevado, y por el estupendo reparto que ha participado en este “increíble” proyecto. Hubiera sido mejor que Mary Poppins no hubiera regresado nunca. Ha sido una decepción absoluta.

Deslumbrantes estrellas como Emily Blunt, Colin Firth, Meryl Streep, Dick Van Dyke y Angela Lansbury han intervenido con su buen hacer en este regreso y, sinceramente, es el reparto lo único que podría salvar todo el conjunto. Es más, no les pega a ninguno estar ahí. Han sido desaprovechados. Si se hubiera escogido a actores desconocidos no habría importado lo más mínimo. No hay quien salve una trama de este calibre. Mientras transcurrían las dos horas y diez minutos, extrañé a Mary Poppins, a su amigo Bert, al matrimonio Banks y a sus hijos, Jane y Michael, y cómo… fue un período de tiempo de añoranza y comparación que se me hizo eterno. Me pregunto si, a día de hoy, unos vistosos colores pueden obnubilar la mente de algún espectador y hacerle salir de la sala con gozo en el alma y satisfacción. 

No puedo recomendarla después de haber plasmado cuál es mi visión pero sí quiero sugerirles que vayan a verla y opinen por sí solos. Igual su visión es diferente y les merece la pena pagar la entrada. Sin más, califico este trabajo con un sentido 4,6/10.

Muchísimas gracias por su atención y seguimiento. Saludos y hasta la próxima.

##GMGdB – ##DelamanodelSéptimoArte

portadaretro-1542353969

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVIII: Una crítica personal de película: “Viudas” (Steve McQueen, 2018)

 

¡De nuevo, ando por estos lares cinéfilos! ¡y qué gran acierto ha resultado ser la elección de esta película! En esta ocasión, y a pesar de tener un reparto exageradamente bueno, pues demasiados nombres de categoría en el mismo trabajo no suele ser garantía de calidad, aun así pensé que sería una estupenda película. Esta vez sí que esperaba que me atrajese. Sí tenía altas expectativas sobre el trabajo de Steve McQueen. Luego, faltaba toparse con la realidad, ese factor sorpresa… que puede coincidir o no con las previsiones personales previas. Por fortuna, acierto 100%.

¿Con qué nos encontramos en la gran pantalla? Les informo del argumento por si acaso… Sepan que se trata de una adaptación cinematográfica británica de la miniserie, también británica, de 1983, titulada “Las viudas” (‘Widows’). En el largometraje que nos ocupa, la trama está ambientada en el Chicago de nuestros días. Trata de cuatro féminas sin nada en común, excepto una deuda heredada por las actividades criminales de sus respectivos maridos fallecidos. Verónica (Viola Davis), Alice (Elizabeth Debicki), Linda (Michelle Rodriguez) y Belle (Cynthia Erivo), planean tomar las riendas de su vida y se alían para forjarse un futuro marcado por sus propias reglas de actuación. No está nada mal de primeras, ¿verdad? Suena bien. Promete.

El guion corresponde a Gillian Flynn (“Perdida”) y la banda sonora a Hans Zimmer.

des-viudas1121

En parte, llegué a pensar antes de verla, que tendría ese componente emocional de duelo ante la ausencia de los cónyuges pero es curioso cómo los hechos se acontecen de una manera tan práctica, tan de supervivencia, que las lágrimas, aunque alguna hay, no son ni por asomo, un rasgo de identidad de una película que ya solo por el título parece solo trágica y dolorosa. Aun así, el toque de humanidad está ahí presente pero es prioritario el factor “el muerto al hoyo y el vivo al bollo” por motivos más allá del amor, del cariño y todo lo que en algún momento de sus vidas esos cuatro matrimonios compartieron de bueno. Apenas quedaba nada que salvar. Incluso la relación que parece más sólida, sana y positiva resulta ser una gigantesca y sorprendente farsa.

Les invito a ir a verla y a que me digan qué les transmite esta película. ¿Encuentran algún personaje masculino de todos los que aparecen en la trama que merezca la atención, el sacrificio y el amor de una mujer con dignidad y la cabeza en su sitio? Y no me refiero solo a los maridos enterrados sino a todos ellos. Sacar hombres ejemplares en todos los aspectos a valorar en esta película resulta una misión de audaces, qué digo, una misión absolutamente imposible. Qué desperdicio de testosterona.

Actores de reconocido prestigio como Colin Farrell (“La seducción”, “Cuento de invierno”, “London Boulevard”, “El nuevo mundo”), Liam Neeson (“Venganza”, “Nell”, “Rob Roy”, “Los miserables”), Robert Duvall (“El juez”, “La letra escarlata”, “Algo de qué hablar”, “Open Range”) y Lukas Haas (“Único testigo”), entre otros, ponen caché, rostro e interpretación a un trabajo cinematográfico en el cual choca muchísimo la elección de “caballeros” por parte del director. Logran que al espectador, o más bien a las espectadoras, se les rompan los esquemas. Yo me pasé la película pensando “no puede ser, no puede ser, no puede ser”… ¡ellos nooooooo! 😥

58

Todos, tanto ellos como ellas, dan lo mejor de sí en este filme. Asistimos al espectáculo de muy buenas interpretaciones a pesar de todo, por supuesto. Destaca Viola Davis por ser la protagonista y la que más planos se lleva. Sin duda, su personaje es el más complejo, por las circunstancias que ha sufrido, y que vive, por los cambios a los que tiene que enfrentarse, y por las situaciones tan inesperadas que le caen encima sin comerlo ni beberlo. Fabulosa actriz que ya lo ha demostrado en trabajos anteriores. El personaje de Robert Duvall, el más longevo del reparto, es magnífico, propio y a la altura de las tablas que posee ya. Resulta muy secundaria su aparición y muy breve pero es suficiente como para hacerse notar y que su personalidad destaque (como siempre). Adoro al Sr. Neeson, y su naturalidad es brutal pero tengo que decir que le perdono para sucesivos papeles. Prefiero olvidar este, con sinceridad.

Valoro y califico esta película con un merecido 7/10. Lo tiene todo salvo amor pero cuenten con que no es un drama romántico (muy lejos anda de poder aproximarse a serlo). En algún momento, se hace la trama un poquito lenta pero pasado un tiempo, va cogiendo ritmo y engancha aún más. Mantiene la tensión, la expectación y la curiosidad durante las dos horas y ocho minutos que dura.

Sin más que comentarles, me despido, no sin antes darles mi agradecimiento por su seguimiento y lectura. Hasta próximamente…

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

*****

Publicado en Cine y opinión, Introducción, La película a tratar hoy es... | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVII: Una crítica personal de película: “Bohemian Rhapsody” (Bryan Singer, 2018)

Queridos lectores, regreso a este espacio de palabras y Séptimo Arte con una estreno de cartelera, el cual tenía muchas ganas de ver pero no tanto, expectativas. Es decir, no me las marqué. Intuí que los temazos de Queen tenían que quedar en muy malas manos para que con ellos, un director de cine no pudiera hacer una película biográfica con sentido y sentida a la par. No me equivoqué.

El director, productor y guionista de cine neoyorquino Bryan Singer, responsable de trabajos como “X-Men” (seis películas), “Superman returns”, “Valkiria” o “Jack, el cazagigantes”, se ha enfrentado a este desafío, el de plasmar en dos horas y quince minutos la dinámica existencia de uno de los iconos inmortales del panorama musical de todos los tiempos, cuyo estilo personal, rítmico y extravagante, cautivó a generaciones pasadas y seguirá conquistando a las venideras: Freddie Mercury y su banda de rock Queen. ¿Cómo lo ha hecho el Sr. Singer? En pocas palabras: BIEN. En mi modesta opinión, ha condensado lo incondensable en lo más relevante, lo más destacable, dejando a un lado, vulgaridades, superficialidad y morbo. Este director ha sintetizado lo imposible logrando conectar con el espectador y dando una imagen, dentro de lo excepcional, humana y positiva. El espectador se queda con lo bueno y eso es digno de alabanza. Para carroña y miseria ya contamos con la prensa del corazón y ese periodismo barriobajero, vomitivo y polémico que tanto se oferta en la actualidad (por desgracia). El cine debe ser otra cosa, y lo ha sido, de seguro. Agradecida ando por ello.

Me he visto implicada en un inmenso concierto cinematográfico en una sala de cine. Eso está fuera de lo común y he disfrutado como una auténtica colegiala con zapatos nuevos.

El actor californiano Rami Malek (1981), que ha dado vida al gran Fred, protagonista de este filme, ha supuesto todo un hallazgo. Un personaje tan vital, tan seguro de sí mismo, tan tierno, y a la vez tan perdido no era cosa sencilla, y desde mi perspectiva, este hombrecito ha hecho de Fred su segunda piel, y no porque físicamente estaba muy bien caracterizado (que también) sino porque ha tocado la esencia de Mercury con la yema de sus dedos.

Junto a este actor venido arriba, se encuentran otros como Tom Hollander (“Orgullo y prejuicio”, “Enigma”, “Piratas del Caribe”…), al que me ha hecho ilusión ver. Es un buen actor, secundario, que, en esta ocasión, aun interpretando un papel breve, llama la atención por su seriedad, por su coherencia, por su saber estar y quizás porque transmite total confianza. El manager Jim Beach, al que Mercury, rebautiza como Miami Beach choca desde fuera con la forma de ser, con la apariencia de Freddie pero, en el fondo, transmiten una relación de cordialidad, respeto mutuo y entendimiento. Me gusta el papel de Hollander. Buen hacer.

Mi valoración del conjunto es muy optimista porque vi calidad y vi corazón en este trabajo cinematográfico. El periódico The Guardian, aseguró que “Bohemian Rhapsody” nunca llega al Mercury como persona. “Una película más audaz podría haber explorado la relación entre el hedonismo de Mercury, su sexualidad mayormente cerrada y sus personajes dentro y fuera del escenario de una manera más matizada”, comentaron. No estoy, en absoluto, de acuerdo. A la película de Singer no le hace falta más y tampoco menos. Se la recomiendo a cualquier persona que aún no se haya animado a pasar por una sala de cine. De seguro, tendrán ganas de levantarse de la butaca y moverse al ritmo de las canciones de Queen pero como se trata de un cine, moverán los pies y las manos y cantarán las letras moviendo los labios porque hay magia en la elección de Singer para su último trabajo. No todos se atreven con aquella imperecedera banda de “reinas”. No todos tienen esa suerte. ¿Y saben? Puede que al final, en los créditos finales, se animen a aplaudir. Es lo que hice, es lo que vi hacer, es lo que sentí que debía a Singer, a Malek, a Freddie y su magnífica banda.

Sepan que uno de los productores de esta película es el gran Robert De Niro, un actor con visión, y que la banda sonora y el montaje han sido llevados por el compositor californiano John Ottman.

Sin más aplazamiento, califico “Bohemian Rhapsody” (2018) con un merecidísimo 8/10. Vayan, vayan, vayan a verla, a vivirla, a disfrutarla… y respiren esa banda sonora bestial con la que cuenta. Les incluyo algunos temas en esta entrada para ir haciendo “oído”.

¡Hasta próximamente! Muchas gracias por su seguimiento y lectura.

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

“We will rock you”

“Crazy little thing called love”

“The Show must go on”

“Somebody to love”

“I want to break free”

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCVI: Una crítica personal de película: “La sombra de la Ley” (Dani de la Torre, 2018)

La-Sombra-de-la-Ley

Vuelvo a este humilde espacio de cine para hablarles de una película que quise ir a ver porque me fié de una crítica muy positiva ajena a mi persona. Me dijeron que sí, que era cine español, pero que no lo parecía, que por fin habíamos ganado puntos en eso de la calidad cinematográfica, que al fin se podía disfrutar en la gran pantalla del factor humano nacional, ese que en este país destaca por los cuatro costados con actores y actrices de gran talento, unido a un trabajo elaborado de ambientación, de planos bien hechos, de escenas muy emocionales, atractivas, y de una trama con dosis de acción y de tensión pero, increíblemente, ni una sola escena de “catre”… quizás porque en este trabajo de categoría, lo cutre y lo “facilongo” sobraba.

Añadiré que con una película como esta, como ciudadana española, no me importa esa subvención a la que todos contribuimos ya que, por lo menos, la disfrutamos y podemos valorarla con orgullo. A nadie le gusta, creo yo, que una parte de su bolsillo se vaya hacia un cine que no llega ni siquiera a ser comercial porque los espectadores, en su mayoría, solemos ser un poquito más selectos con la cartelera y no nos molestamos en pasarnos por la sala de turno. Por fin, puedo osar situar esta película en mi baúl de trabajos cinematográficos españoles, aquellos que me cautivaron, aunque perteneciesen a otro género: “El abuelo”, “La lengua de las mariposas”, “Secretos del corazón”, “Solas”, “Los otros”, “Los ojos de Julia”, “La isla mínima” y “Volver”, entre otros títulos, no tan numerosos como una desearía.

La-Sombra-de-la-Ley2

Todo el reparto es fabuloso, desde Vicente Romero (como el inspector Rediú), Ernesto Alterio, Paco Tous… a William Miller y Adriana Torrebejano, entre otros tantos, famosos la mayoría por haber formado parte de sonadas series televisivas españolas y gratas funciones de teatro… pero es que, además, contamos con la química innegable entre las dos estrellas protagonistas: Luis Tosar (como Aníbal Uriarte) y Michelle Jenner (como Sara), ambos con interpretaciones de merecido aplauso. Olé. 

El director de este trabajo, Daniel de la Torre Alvaredo, al que conocemos artísticamente como Dani de la Torre, es también un guionista y realizador, originario de Galicia, el cual se ha rodeado de un equipo interesante para esta película: Patxi Amezcua en el guion, Josu Inchaustegui en la fotografía y Manuel Riveiro / Xavier Font en la banda sonora. 

Por otra parte, se hace muy cercano y emotivo ver la ciudad de Barcelona en la década de los 20. Preciosa, la verdad, siendo lo más curioso que el rodaje de la película se ha llevado a cabo, en realidad, en La Coruña (Galicia). Por ello, resulta aún más especial si cabe. Se trata de un escenario sobre el que se mueven, preparado al más mínimo detalle. ¡De cine auténtico! 

En una entrevista, Dani de la Torre, el director que nos ocupa, el cual con su primera película “El Desconocido” fue aclamado por público y crítica, comentaba: “Rodar una película de gánsters en España es algo que no se había hecho antes. Mostramos una época espléndida y cómo era este país hace un siglo. Es una película de aventuras y acción, pero también con corazón. La película retrata una etapa histórica poco conocida pero apasionante. España era entonces un auténtico polvorín. Con “La Sombra de la Ley” quiero, por encima de todo, entretener al espectador: que el público viaje con nosotros, y se emocione con nuestra historia”. Añadiré que estoy totalmente de acuerdo con su pretensión al hacer este trabajo y creo que lo logra con creces. ¡Chapó, Dani!

Sin más, calificar “La sombra de la Ley” con un merecido 6,9/10. Confieso que con trabajos cinematográficos como este que les presento, iré con más frecuencia a disfrutar de cine español en la gran pantalla, palomitas en mano, y altas expectativas, porque por fin es posible tenerlas. ¡Por fiiiiinnnnn!

Mil gracias por su atención y seguimiento de este humilde blog. Coincidiremos en próximas lecturas. ¡Sigan ahí!

#GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

imagen-sin-titulo

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario

Ciclo Chocolat XCV: Una crítica personal de película: “The Equalizer 2” (Antoine Fuqua, 2018)

¡Muy buenas! Vuelvo a la carga con una nueva película que en estos momentos está en cartelera. Vuelvo al género de acción, en esta ocasión, de la mano del impecable actor neoyorquino Denzel Washington. Vuelvo también a una segunda parte de una secuela, en la cual el personaje principal Robert McCall pone un poquito más de orden y justicia en este mundo de podredumbre y malicia. Les diré que he salido de la sala del cine entusiasmada y plena. Como tantas otras veces he comentado, soy irremediable fan de este género que hoy nos ocupa, pero es que también lo soy del Sr. Washington y de los proyectos que escoge. Le van como anillo al dedo, sin duda. A una trama de inagotable acción se suman unos tiempos precisos, una calma embriagadora, una paciencia extrema y unas acciones dignas de alguna mención honorífica humanitaria.

Sí, damas y caballeros, hay violencia, y hay sangre, pero bien dosificada y oportuna, sin excesos ni extralimitaciones, casi, casi, en defensa propia y de aquellos individuos que no hicieron mal a nadie. El personaje de Denzel Washington encierra las virtudes del mejor de los superhéroes, sin capa ni atuendo especial. Un hombre solitario, que perdió lo que más quería y que dedica su tiempo a leer, a llevar gente de un lugar a otro en su vehículo y a hacer que paguen los pecadores cuando ya han pagado, lamentablemente y sin motivo, los justos, a proteger a los inocentes y a contribuir a que algunos inocentes no tuerzan sus vidas y terminen convirtiéndose en malas personas.

Es muy complicado ver la película y no terminar seducida por el actor protagonista y a los pies de su gran personaje. Es atento, es comprometido, es cortés, es valiente, es ordenado y organizado, es culto, es reservado, es paciente, es resolutivo, es leal… y en definitiva, a pesar de sus maneras destructivas letales, posee un corazón que no le cabe en el pecho. En resumidas cuentas, el Sr. Washington encarna a un personaje irresistible que rebosa humanidad por los cuatro costados. Uno de los rasgos identificativos de las tramas, tanto de la primera como de la segunda parte, es el ritmo de lo que acontece. Tiende a ser lento pero es tal la tensión de fondo que el aburrimiento no tiene lugar. Alabo que en la imaginación de alguien, ya sea de los creadores originales de la famosa serie de los 80 “El justiciero”, Michael Sloan y Richard Lindheim, como del guionista de esta película, Richard Wenk, exista un hombre tan perfecto de espíritu. Cualquier mujer querría tener a un XY así cerca, ¿o no?

El director de Pittsburgh (Pensilvania, USA), Antoine Fuqua (1966), responsable de títulos como “Redención”, “Los siete magníficos”, “Lágrimas del sol”, “Training Day”, “El Rey Arturo”, “Shooter: el tirador”, “Los amos de Brooklyn”, etc. ha realizado un estupendo trabajo en “The Equalizer 2” y se ha asegurado de que así lo sea con su inmejorable elección de protagonista, elegante, con clase y cuidadoso en sus formas. A mí me ha gustado bastante más esta segunda parte que la primera. Creo que es más completa, más rica en contenido y da más información sobre el personaje principal en cuestión. Las escenas están muy bien creadas pareciendo que no son banales fantasmadas sino maña y perfeccionamiento del arte de matar sabiendo lo que se hace.

Sin más espera, les diré que califico este trabajo de acción y cierto suspense con un merecidísimo 8,5/10. Maravillosa labor cinematográfica en su conjunto. Me siento altamente satisfecha.

Gracias. Cordiales saludos y hasta próximas visitas a una sala de cine…

GMGdB – De la mano del Séptimo Arte

*****

Publicado en Introducción | Deja un comentario