Un merecido paréntesis…

¿Qué les parece esta imagen? Es preciosa, ¿no les parece? Nos trae a la memoria una película única e inigualable y a una actriz de ojos dulces y expresivos que es y será eterna. Este caballero de ojos cristalinos y actitud irreprochable en sus películas pasó más inadvertido que su compañera de reparto en “Desayuno con diamantes” pero al igual que ella, llenó la pantalla en gran número de películas y, por desgracia, también igual que ella, dejó este mundo de manera prematura.

¿Por qué he escogido esta imagen? ¿Por qué me ha llamado la atención? Creo que el rostro de este gran actor tiene mucho que decir, su semblante pensante y su mirada curiosa centrada en su peculiar vecina de abajo lo dice todo. En la vida, todos nosotros nos asomamos a una gran ventana que da a la calle y vemos gente que va, que viene o que se queda, que nos espera en el portal o que nos llama al telefonillo. Esa maravillosa ventana nos ofrece visiones maravillosas, de sueños y expectativas, de farolas, coches y árboles. Esa ventana mágica nos muestra una panorámica del mundo destacando ante nuestros ojos lo que nos gusta y lo que no y quizás lo más destacado e interesante de la imagen escogida es que a nuestro protagonista le gusta, le encanta, le hipnotiza lo que está viendo. La atención que muestran esos dos luceros que tiene en la cara es algo tan especial y poco común que merece una breve entrada en este blog, aunque esa esencia, mis queridos lectores, sólo la capte yo… Espero, sinceramente, que no sea así ;-).

¡George Peppard! sí, damas y caballeros… él nos mostró una vez la claridad que ofrece el verdadero amor. Él nos regaló la imagen única del perfecto enamorado y el Séptimo Arte la ha conservado porque desde entonces, desde que “Gato” quedó sólo y abandonado bajo la lluvia en ese oscuro callejón neoyorquino, todo cambió. En ese preciso instante, cuando este hombre se bajó del taxi para buscar y rescatar al pobre felino atigrado que se adueñó del corazón de cuantos sufrieron viendo esta famosa escena, el cine en mayúsculas cobró más forma, más sentido y más belleza. Se marcó un antes y un después en el caminar cinematográfico, sin duda.

Gema Mª Gómez del Barco

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Acerca de gema82

Soy una apasionada del 7º Arte, una enamorada de la la fotografía en las películas, de las grandes bandas sonoras y por supuesto de los excelentes actores y actrices que hacen que las historias se tornen realidad ante nuestros ojos.
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