Ciclo Chocolat XXIII: La psique femenina con Lois Lane (Margot Kidder)

Diapositiva4Tras una larga pero necesaria ausencia en este blog, una servidora ha decidido regresar a él con una idea que quizás sólo me parece interesante a mí. Si es así, mil perdones. Quisiera en esta entrada poder descubrir al público la actitud, el comportamiento, las maneras, las preferencias que el personaje de Lois Lane interpretado por la actriz canadiense Margot Kidder mostró al espectador entre finales de los 70 y parte de la década de los 80 en la gran pantalla.

Seguro que ahora, en este instante, en que están leyendo esto, están intentando rememorar alguna escena de la saga del “Supermán” de Richard Donner (1978, 1980), Richard Lester (1980, 1983) y Sidney J. Furie (1987). Seguro que recuerdan el trato prácticamente bipolar que presenta la magnífica y perseverante periodista cuando se encuentra con Clark Kent y cuando está frente a Supermán. Podríamos, en un arrebato de inusual ingenuidad e inocencia, pensar que el trato de Lane es tan diferente de un hombre a otro porque está enamorada de Supermán y no de Kent. Podríamos… ¿Por qué no? Con la pequeñísima salvedad de que para tratarse de un algo tan especial y tan incondicional como el amor verdadero, en este caso, casualmente la ceguera no existe. Esta señorita, que de tonta no tiene un pelo, se enamora del hombre que no sólo tiene dos ojos tan azules como el cielo, sin gafas que camuflen un poquito el atractivo, sino que además, él resulta ser un hombre muy inteligente, convincente, atento, respetuoso hasta la extenuación, y para completar las virtudes (que no son pocas), tiene el poder suficiente para salvar el mundo e incluso mejorarlo. Si nos paramos a pensar… ¿qué tiene Supermán que no tenga Clark? Jajajaja… permítanme que me ría sola. Clark es un trozo de pan, con el mismo físico (evidentemente), con una torpeza bastante destacable, unas grandes y engorrosas gafas de pasta que dificultan un poquito más ver esas aguamarinas que Christopher Reeve tenía en la cara, y algo mucho más importante que todo esto: a los ojos de Lois, Clark era un humano sin ninguna habilidad especial y quizás, lo más importante de todo fuera que la relación con él hubiera sido demasiado sencilla pues él estaba enamorado hasta la médula de ella y esa es una realidad que a algunas mujeres no les seduce en absoluto.

Diapositiva3Existen algunos hombres que piensan que las féminas lo quieren todo: el hombre perfecto. ¿Tópico o realidad? En la psique de una mujer hay tanta complejidad… la inteligencia se enlaza a las emociones como una gran bobina que hay que ir descifrando. Las hay que se inclinan hacia el lado del corazón y las hay que son tremendamente prácticas aunque sin dejar al margen el hecho de poder sentir algo importante por la otra persona. Todos queremos ser felices, ¿no? Cada cual desea encontrar a ese alguien que le haga sentirse especial, sin embargo, probablemente, en el interior de una especie XX se encuentre alojada en un principio la ilusión de dar con un hombre que supere sus expectativas, y quizás, las de sus amigas. Luego, viene el amor, y la mayor parte de las mujeres se hacen conformistas y se convencen de que ya no hay nada mejor ahí afuera. Se pasa de la ilusión a la realidad de golpe y todo por un sentimiento que nos une de alguna manera a ese caballero andante que ni tiene caballo ni nada pero que creemos que compartirá con agrado su vida con nosotras teniendo absoluta certeza de que somos únicas e irremplazables. Sí, damas y caballeros, esto último es también vivir en el mundo de Oz pero las mujeres precisan de agarrarse a clavos ardiendo para mantener la estabilidad y el rumbo vital. Sin esa seguridad, sin esa sensación de que la pareja nos quiere para siempre, no nos sentimos plenas y quien diga lo contrario, miente.

Diapositiva2Volvamos de nuevo al personaje ficticio de Lois Lane… Ella era una aventurera, era activa, era capaz de hacer cualquier cosa para lograr sus objetivos por arriesgados que fueran. Teniendo en cuenta esa personalidad que se gastaba, no era extraño que deseara un amor arriesgado y desafiante con alguien imposible pero el sólo hecho de vivir una gran aventura, una gran escena romántica sin futuro alguno; eso la hacía muy feliz. Por otra parte, no sé si recordarán cuando ella está muy disgustada contándole a Clark (en ese instante, Supermán para ella) que si sabe lo que se siente al escuchar al pájaro de la madrugada cuando se ha pasado la noche despierta y llorando. ¿Cuál era el motivo real de su angustia? Pues que ya sabía quién era él, que no podía comentar lo que sabía con nadie, que tenía que compartirle con todo el mundo y quizás que el futuro no era muy cierto teniendo en cuenta que él era inmortal y ella una perecedera humana. Y sí, en este preciso momento, las exigencias parece que empiezan a aflorar. Ella, como toda mujer, comienza a expresar cada detalle que no le llena, cada verdad que le hace daño, cada realidad de él que le causa temor y tristeza. Y, entonces, como muchos hombres querrían poder hacer en esos instantes en los que una mujer les plantea todo lo que no funciona, Clark Kent le da un beso de esos que todas quisiéramos, de esos que te hacen olvidar todo cuanto te genera un mínimo sufrimiento. Podríamos concluir esta última parte con una pregunta que lanzar al mundo: ¿realmente una mujer encuentra la perfección en un hombre? Lois Lane tenía un romance con Supermán y ya empezó a poner pegas e inconvenientes… Ahí lo dejo caer. Quizás la queja y la mujer van de la mano por mucho que nos fastidie que ellos lo sugieran.

Diapositiva5Tras todo lo tratado, me gustaría destacar con meridiana claridad los puntos que caracterizan a Lois Lane en lo que se refiere a los hombres:

  1. Atracción por lo desafiante y arriesgado.
  2. Atracción por lo difícil (o mejor dicho, imposible).
  3. Atracción por un físico varonil envidiable. Tengamos en cuenta que no todos los hombres pueden lucir unas mallas ceñidas sin perder ni un ápice de su varonilidad y atractivo.
  4. Atracción por el hecho de sentirse segura y protegida a su lado.
  5. Preocupación por el “no puede ser para siempre”.
  6. Preocupación por su disponibilidad. Si tiene que estar pendiente del mundo, ella va a estar desatendida en muchos momentos.
  7. Preocupación por tener que mantener en secreto la realidad de él.
  8. Valoración de virtudes como la seguridad en sí mismo.
  9. Cierto rechazo por características en la personalidad de Clark Kent como: la torpeza, la bondad, la humildad, el temor y su fácil disponibilidad, el cual expresa con cierta decepción, regañándole, compadeciéndole, con sarcasmos o valorando positivamente en calidad de amiga (y nada más).

Quizás podríamos cerrar esta entrada con la hipótesis de que, en ocasiones, la mujer dejándose llevar por otros factores, ya sean sentimientos, carencias, o necesidades, escoge a la persona que quizás biológicamente está precondicionado a proporcionar una mejor descendencia pero muy posiblemente, no a la que la haría realmente feliz. Cuántos pedazos de pan han sido rechazados o abandonados por mujeres que esperaban a alguien más espabilado y muy probablemente, a individuos que las querían muchísimo menos después. Algunas veces, las quejas femeninas en este terreno son totalmente justificadas, otras sin embargo, desafortunadamente, son infundadas pues son ellas mismas las que cometieron un error de los grandes en la elección de compañero de viaje. El olfato puede fallar y esto puede ser uno de las equivocaciones más dañinas que una mujer puede llegar a sufrir en su vida. Me atrevería a clasificar a las damas de hoy en tres grandes grupos bien diferenciados: a) aquellas que se conforman con el primero que llega y pierden totalmente el norte de su existencia; b) aquellas que pueden elegir dos tipos de hombre y se decantan por el más envidiado pero no por el más conveniente para ellas; y c) aquellas que creen que siempre va a haber alguien mejor a la vuelta de la esquina y no se atan a nadie ya que ninguno es suficientemente bueno.

Confieso que cada vez que he visto las películas originales de Supermán, me ha dado mucha rabia y pena el trato que Lois Lane da en todo momento a Clark Kent. Que esta periodista del Daily Planet perdió la cabeza por completo por el superhéroe es innegable… claro que, por otra parte, todo se ve muy fácil desde fuera. Lo que ella desconocía es que el hombre del que estaba totalmente enamorada era el mismo que le generaba cierto sentimiento compasivo y esa es una verdad ficticia por la que ninguna mujer ha pasado ni pasará en este mundo real… por lo menos de esta posibilidad nos libramos. Lo que está claro es que nadie puede inmiscuirse en el complejo mundo de los sentimientos, ni en la Historia de los hombres, por supuesto. Ya lo dijo Jor-El… 😉

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Acerca de gema82

Soy una apasionada del 7º Arte, una enamorada de la la fotografía en las películas, de las grandes bandas sonoras y por supuesto de los excelentes actores y actrices que hacen que las historias se tornen realidad ante nuestros ojos.
Esta entrada fue publicada en Actualidad en relación al Séptimo Arte, Cine y opinión, La protagonista hoy es.... Guarda el enlace permanente.

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