Ciclo Chocolat XXIV: Literatura, cine, Orgullo y Prejuicio

2Hoy deseo fervientemente hablarles de una de las películas más románticas que existen y, casualmente, una de mis preferidas. Ayer sin ir más lejos la vi, puede que por sexta vez, y en esta ocasión, en versión original. He decidido dedicar este post a la misma si me lo permiten. Esta cinta de 2005 dirigida por un director con una destacable sensibilidad, Joe Wright, y protagonizada por Keira Knightley y Matthew Macfadyen, representa el auténtico amor aun cuando la vida, las circunstancias, no lo ponen nada fácil. Esta obra es una adaptación de la novela homónima, ‘Pride and Prejudice’ (1813), de la escritora británica Jane Austen, una brutal especialista del género romántico, una adelantada a su tiempo que vivió en el último cuarto del siglo XVIII y principios del XIX, y que, ironías de la vida, vino al mundo el mismo día que una servidora :). La película que hoy nos ocupa en este blog representa un todo que no ha podido pasar inadvertido ante mis ojos y debo destacar que el fabuloso reparto lo completan grandes nombres de veteranos del Séptimo Arte como Donald Sutherland, con un breve papel pero muy relevante en la existencia de la protagonista, su sensato padre, y Judi Dench, como estirada y desagradable tía del protagonista. En un segundo plano, nos topamos también con las actrices Rosamund Pike (“Fracture”, 2007) y Carey Mulligan (“El Gran Gatsby”, 2013) y con el actor Tom Hollander (“Un buen año”, 2006).

6Quisiera centrarme algo más que en los demás personajes, en el Sr. Darcy, interpretado por el actor británico de cine y teatro, Matthew Macfadyen, cuyo atractivo físico ha destacado de un modo sorprendentemente relevante en este trabajo. Por si no les resulta conocido, les informo de que hace acto de presencia en títulos como: “Un funeral de muerte” (Frank Oz, 2007), “Robin Hood” (Ridley Scott, 2010), “Los tres mosqueteros” (Paul W. S. Anderson, 2011) y “Anna Karenina” (Joe Wright, 2012), entre otros. En “Orgullo y prejuicio”, él encarna a un hombre inmensamente rico, con un carácter introvertido y tímido, parqueza marcada en palabras y desagradable cuando habla, maneras muy educadas y una valentía, insistencia, perseverancia y seguridad que compensa con creces una primera impresión errónea por parte de la protagonista y por parte del espectador. Sin duda, este personaje nos engaña sin querer para sorprendernos muy gratamente a todos una media hora después. Él, el irresistible Sr. Darcy, representa un icono de hombre ideal, que deleitaría a cualquier fémina en cualquier aspecto. La verdad es que el personaje en sí no tiene desperdicio alguno. Resultaba ser un caramelito en la época en la que tiene lugar la trama y lo resulta ahora. Se presenta el tipo de varón que haría suspirar a una dama irremediablemente sin argumentos de peso para poder rechazarle.

1Quizás no tenga ninguna relación pero siempre me he preguntado si es casualidad que el personaje interpretado por Colin Firth en “El diario de Bridget Jones” tenga el mismo nombre que el personaje de una novela de Jane Austen. ¿Acaso no le conocemos a ese abogado con jersey navideño como Mark Darcy? Quizás la también escritora británica, Helen Fielding, autora de ‘Bridget Jones’s Diary’ (1996) pretendió establecer cierto parecido entre su personaje masculino de finales del siglo XX y el reservado y complaciente Sr. Darcy literario. Quién sabe… No sería de extrañar, ya que ambos prototipos de hombre coinciden en la característica más sobresaliente: pocas palabras y mucha acción. Ambos encierran en sus personas el hecho de que el movimiento se demuestra andando y un “te quiero” verdadero, con acciones.

3Cierto es que estamos acostumbrados a leer novelas o ver películas en las que se juega con un amor en principio imposible por múltiples motivos: diferencias de clase social, deshonras familiares y otras muchas trabas que se pueden interponer entre los dos personajes principales o protagonistas. En este caso, nos enfrentamos a cierta diferencia social aunque no entre pobre y rico sino entre clase media y clase alta… sin embargo, el auténtico reto a lograr y que les impide en un principio estar juntos a Elizabeth y a Darcy es la personalidad de ambos y de ahí el título de la novela, y posteriormente de esta adaptación cinematográfica: Orgullo y Prejuicio. Sí, damas y caballeros, el par de enamorados está conformado por un orgulloso y una prejuiciosa pero no hay nada que temer pues con voluntad por ambas partes, la unión de semejantes almas gemelas es inminente.

8Igual algún lector se está preguntando qué tiene de diferente una película de este género de otra época y una ambientada en la actualidad. Es evidente que esas cositas del querer, esos roces, tensiones y sentimientos entre hombres y mujeres han existido siempre y seguro que seguirán existiendo por los siglos de los siglos si en ese futuro de naves espaciales y robots que nos pintan, el ser humano no ha aplastado los sentimientos y ha eliminado los valores y principios de un plumazo. La sociedad ya ha cambiado en muchos aspectos del pasado hasta hoy afortunadamente y destaco, por poner un ejemplo muy llamativo, la igualdad de derechos y deberes entre sexos. Este gran avance hubiera quitado muchos quebraderos de cabeza a la propia Jane Austen, que siempre quiso ejercer su pasión, escribir, y ganarse la vida con ello en una sociedad machista e intolerante. Ella supo canalizar esa ira e impotencia ironizando de manera realista las circunstancias tan injustas de la mujer en aquel momento en que ellas no heredaban, sólo los hombres, y no tenían otra salida que casarse para subsistir.

5Dejando a un lado una época pobre en “modernidad”, nos encontramos con eso que podríamos tachar de rescatable y se reduce a un sistema de protocolo bastante exhaustivo que el caballero debía seguir si realmente amaba a la susodicha, si no quería faltarla al respeto ni dañar su honra. Dicho así, lo reconozco, suena fatal, pero en otras palabras, se trataba de que el caballero debía esforzarse en una conquista, demostrar su valía y su merecimiento, para al fin ganarse la confianza y la atención de la dama. En aquel momento, el hombre dedicaba tiempo y maneras en el cortejo, satisfaciendo así su naturaleza salvaje de conquistador y mostrando un mayor interés por la fémina que más inalcanzable fuera. Supongo que no es preciso decir que algo ha cambiado desde esas costumbres sociales hasta hoy, y me atrevería a decir, con total convencimiento que ha sido la mujer la promotora de las novedades, extralimitándose en esa libertad de la que careció en un pasado y dando todas las facilidades al caballero que ya no tiene que hacer nada porque hay miles de “damas” muy modernas que abren sus camas antes de que él haya dicho hola. El conquistador es conquistado y la mujer lo hace todo, todo y todo (en todos los ámbitos). No sé si llegan a ver mi enfoque y a entender por qué me atrae más el romanticismo de épocas pasadas que el actual. Me cuestiono si a día de hoy el romanticismo existe o ha sido absorbido por la libertad y el ser prácticos. Curiosa y desafortunadamente, hoy que nuestra esperanza de vida es mayor y se supone que podemos contar con más tiempo, nos dejamos llevar por las prisas impidiendo así que el amor se cocine a fuego lento. En esta película que nos ocupa en el post de hoy, por no haber no hay ni un simple beso y, sin embargo, el amor está, innegable e inevitablemente, en el aire. Si no la han visto, se la recomiendo, si les gusta este género corrompido con los siglos, por supuesto… 😉

4“Mis afectos y deseos no han cambiado, pero una palabra suya me silenciará para siempre” (Sr. Darcy a Lizzy)

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Acerca de gema82

Soy una apasionada del 7º Arte, una enamorada de la la fotografía en las películas, de las grandes bandas sonoras y por supuesto de los excelentes actores y actrices que hacen que las historias se tornen realidad ante nuestros ojos.
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3 respuestas a Ciclo Chocolat XXIV: Literatura, cine, Orgullo y Prejuicio

  1. Megane dijo:

    Me gusta la línea de este blog. Es de cine pero el toque personal es muy sobresaliente y se hace notar en la red. Tiene identidad y personalidad propia. MUY ORIGINAL. Con tu permiso, quiero decir que tus ideas son revolucionarias para estos tiempos que vivimos pero por eso mismo resulta mucho más interesante. Merecidas felicitaciones. No lo dejes. Un saludo!! ^_^

  2. fanmail81 dijo:

    Es mi película, sinceramente. No hay que decir mucho más 🙂

  3. María Luisa Hdez Castaño dijo:

    Yo creía q tenía sobrevalorada esta película como una especie de paladín del romanticismo, y ahora comparto cuanto escribes. Sobre todo esos dos personajes soberbios q se atraen compulsívamente al mismo tiempo q se rechazan por imperativos d la época, carente d todo tipo de libertades para las mujeres y q tan bien describe Jane Austin. Ah! excelente reparto y no olvidemos a la madre de ella, actriz inglesa q ha demostrado su valía en muchas películas (no estoy segura d su nombre).

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